Crónica | Recuento del voto de los residentes ausentes La plana mayor del PSOE, y en menor medida los políticos del PP y del BNG, tomaron el Pazo de Xustiza para seguir el escrutinio que a punto estuvo de posponerse
27 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La expectación generada por el recuento del voto emigrante en Ourense no desmereció los ríos de tinta y declaraciones que provocó el sufragio de los residentes ausentes entre la votación de los gallegos en las urnas el pasado 19 y el día fijado por la ley electoral para iniciar el recuento de los votos emitidos por los gallegos en el extranjero -el octavo día después de la jornada electoral-. La segunda planta del Pazo de Xustiza de Ourense se convirtió ayer en un hervidero de políticos -desde futuros diputados hasta postulantes para cargos de confianza o puestos de libre designación-, militantes de los tres partidos con representación por la provincia, periodistas y un plantel de profesionales del banquillo, a modo de un peculiar equipo del CSI en versión electoral. Los integrantes de la junta electoral provincial, a los que reforzaron con cinco personas para el recuento, se vieron sorprendidos a primera hora de la mañana por la inusual, inusitada y numerosa presencia de espectadores para contabilizar el voto de las personas inscritas en el CERA, el Censo Electoral de Residentes Ausentes. Los socialistas, que pronosticaron desde hace días que están en disposición de dejar sin el octavo diputado al PP, recurrieron a la misma estrategia que pusieron en marcha el día de la pegada y que desarrollaron en la campaña: presencia masivas de cargos electos, dirigentes, trabajadores del partido y militantes para hacer patente sus intenciones. Y quedaron explícitamente claras: ni un solo papel se movió desde primera hora en la sala de recuento sin que pasase por la supervisión de varios pares de ojos de representantes socialistas o de sus manos, en el caso de comprobación de sobres, certificaciones y otros datos. Desde el cabeza de cartel socialista, Pachi Vázquez, a destacados militantes del partido en la ciudad, la presencia de miembros del PSOE en la sala siempre fue abrumadora. Por allí pasaron, o estuvieron trabajando durante horas, Manuel Luis Rodríguez, Antonio Vallejo, María Quintas, Vázquez Barquero, Eladio Osorio, Monedero, Francisco Majide, Laura Seara, Miguel Fidalgo o Marga Martín, entre otros. Hasta Cándido Rodríguez, el senador del PSOE con residencia en Caracas, se dejó caer ayer por la Audiencia. Un control y una presión que contrastaba con la de PP y BNG. Los populares contaron con los habituales en esta cita tradicional de las elecciones: el gerente del partido, Emilio Pascual, el asesor jurídico Eugenio Galindo y algún que otro militante. Su planteamiento de entrada era el de total confianza en el proceso y el de un claro convencimiento de que el voto emigrante no iba a cambiar nada en Ourense. Eso sí, por la tarde se acercaron al Pazo de Xusticia José Manuel Blatar y Celso Delgado, entre otros. Por su parte el BNG siguió la misma táctica, aunque reforzando el equipo habitual con la presencia de los diputados electos Iago Tabarés y Tereixa Paz -y con visitas esporádicas como las de Rodríguez Peña-. Los datos de la jornada respaldaban la expectación inicial: 23.512 votos aceptados, 2.548 descartados por anomalías en cuanto a la fecha u otros motivos -en principio se descartaron 2.640 pero 92 fueron validados tras una reunión entre los responsables de la junta electoral y de los partidos políticos-. En total 26.152 sufragios que llegaron a Ourense de residentes ausentes. Por procedencia Argentina y Venezuela, con 8.900 y 3.600 respectivamente -cifra calculada sobre los 25.000 votos no sobre la definitiva-, en el caso de América, y Suiza (3.055) y Francia (2.095), en el de Europa, fueron los países con mayor número de sufragios. La tarde fue tediosa y del mismo cariz, con alguna presencia significativa de los populares -José Manuel Baltar, Celso Delgado, Amparo Rodríguez, a última hora-. Pasadas las 21.30 horas se cerró la clasificación de las papeletas: de los 26.152 votos iniciales quedaron descartados -entre los rechazados a primera hora y los que cayeron en la criba de toda la jornada- 5.104 papeletas. En total 21.048 votos reales. Aunque en principio el presidente de la junta electoral no contemplaba el recuento, la presión de los representantes de los partidos y el hecho de que en el resto de Galicia ya se estuviese realizando el recuento llevó a la junta electoral provincial a fijar para las 22.00 horas de ayer, al cierre de esta edición, el inicio del recuento de las papeletas.