CONTRAPUNTO | O |
06 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.YA no hace falta acudir a las teles privadas. El ojo del Gran Hermano lo tenemos próximo y cada uno de nosotros puede ser protagonista de la más atractiva aventura. Los hospitales ourensanos han estrenado cámaras para que nada de lo que ocurra en su interior pase inadvertido. Ni el robo de un cuadro ni el beso furtivo de dos amantes. La intimidad cada vez tiene más pequeñas sus fronteras.