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Zapatero pide un aplazamiento de su declaración por la «complejidad» del sumario

Don Paco

| CARMEN PARADELA |

OURENSE

ENTRE VISILLOS

30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SE fue. En silencio, sin estridencias y con tiempo suficiente para despedirse de los suyos y de los que nunca lo fueron tanto. Entre sus defectos no estaba el rencor. Francisco Gil Zamora, don Paco, el hombre que marcó un antes y un después, guste o no, en el Concello de Avión como único alcalde de la historia de la democracia descansa ya de sus responsabilidades políticas, llevadas a cuestas durante 25 años, que se dicen pronto aunque no se vivan tan rápido. Él sí. Plantó cara a la enfermedad que ahora le ha vencido hace 20 años, por eso quizá vivió con cierta serenidad todo el tiempo que le vino después. De hecho en el reciente homenaje recibido de sus vecinos el 18 de marzo demostró genio y figura hasta el final, aún tuvo tiempo de pedir al presidente de la Diputación proyectos para el Ayuntamiento. A partir de ahora sus plenos serán mucho más tranquilos, el Valedor do Pobo no le recriminará sus olvidos con la oposición, la fundación comarcal cambiará de vicepresidente y su hueco quedará en la memoria de O Ribeiro, aunque ya no beba más riojas. Se ha ido, más que un alcalde, un señor.