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OURENSE

A LA CAÍDA | O |

21 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN Vilamartín de Valdeorras la oposición se queja porque los plenos acaban antes de tiempo. Las peleas suben de tono hasta que, al final, el alcalde -o su sustituto- acaba levantando la reunión. Es una situación de bloqueo democrático que va empeorando a medida que pasa el tiempo. Las posiciones están cada vez más separadas entre PSOE y PP y eso sólo perjudica a los vecinos. Al menos allí tienen plenos, en A Rúa se reunen pero sólo cuando no queda más remedio y hay que convocar un pleno extraordinario. En Vilamartín el gobierno local respeta escrupulosamente el acuerdo de celebrar uno cada dos meses, pero en A Rúa llevan sin pleno desde el pasado mes de diciembre. Algunos se olvidan de que ese encuentro de los concejales es la máxima expresión de la democracia municipal. Hay que abrir los salones plenarios de la provincia y dejar que entre el aire, y la sana polémica.