Beade

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

AL MARGEN | O |

02 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

VARIOS vecinos de Beade, hartos de lavarse como el gato, esperan desde la Semana Santa -eso dicen- a ser recibidos por el alcalde, Senén Pousa, para que de una vez por todas le dé una solución al problema del agua potable. El regidor, emulando al Fraga de Palomares, que empapó sus calzones en agua supuestamente contaminada para demostrar que no había residuos tóxicos, dijo no hace mucho que él se da unos gloriosos tragos del grifo y que ahí sigue. Lo cierto es que estos días no se le ha visto el pelo y los afectados se preguntan qué ha sido de él, que no aparece por el Concello. Dicen que un cuervo, de los que le contaban célebres andanzas a Cunqueiro, se fue del pico y contó que lo había visto por el Valle de los Caídos últimamente. Dice el pájaro cotilla que lo observó de rodillas ante la tumba del general Franco implorando favores y pidiendo le iluminara en la búsqueda de una solución al dichoso problema del agua de Beade: «Nunca me pasó nada igual, mi general. Unos cuantos rojos que tengo allá en el pueblo me tienen frito». Relata también el cuervo que debajo de la lápida de cinco toneladas se esuchó una atiplada voz que sentenció: «Le digo lo mismo que a un director del periódico Arriba. Haga como yo y no se meta en política».