Reparto de agua caducada en Beade

C. Paradela RIBADAVIA

OURENSE

SANTI M. AMIL

Crónica | Encierro de los vecinos en el consistorio Una treintena de personas protestan en el Ayuntamiento por la falta de información del regidor al que además reprochan su dejadez en la resolución del conflicto

28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La contaminación del agua potable en Beade, desde hace cinco meses, sigue generando tensión entre los vecinos, que reclaman y exigen soluciones ante la falta de silencio de la autoridades, y el regidor municipal. Un nuevo capítulo de esta serie de desencuentros se vivió ayer y no ha finalizado ya que los afectados decidieron encerrarse y dormir en el consistorio hasta que el alcalde, Senén Pousa, les reciba y explique por qué se está entregando en los últimos días agua envasada y caducada en septiembre de 2004 y por qué no se hacen nuevas captaciones en alguno de los manantiales del término municipal. Avalan sus palabras mostrando algunas de las garrafas que se están entregando desde el Ayuntamiento. Están embotelladas en el año 99 y tienen un período de caducidad que finaliza a los cinco años, por lo que debería haberse consumido hace siete meses, según denuncian. Hecho que se agrava si se tiene en cuenta que se han pagado con dinero de las arcas municipales. Los afectados aseguran además que desde la alcaldía se miente al decir que están contaminados los manantiales ya que ellos confirman haber encontrado agua potable a tan sólo 200 metros de donde el alcalde dice que no es apta para el consumo. El plantón de Pousa, que no apareció a reunirse con los vecinos alteró los ánimos, que se crisparon aún más con la llegada de la Guardia Civil. Aunque en principio, según cuentan los protagonistas del encierro, amenazaban con llevarles a todos al juzgado, todo se tranquilizó. Eso sí, despachos y oficinas bajo llave. Así pasaron la tarde, esperando al alcalde y viendo como la Guardia Civil iba y venía. Por la tarde vieron a Senén Pousa en el pueblo y marchars en coche hacia O Carballiño. Y todo, el día que la Xunta autorizó, dentro del plan contra la seca, una inversión de 178.8012 euros para hacer una depuradora y una captación de agua.