Crónica | El rodaje del auditorio municipal Estaba previsto que la Semana Pianística se estrenara en el nuevo espacio cultural. Pero el primer concierto tuvo que trasladarse al conservatorio. El instrumento no era de juguete, pero casi
25 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?o hace falta ser un experto en música para distinguir, al menos, tres tipo de piano: el de cola, el de media cola y el corriente, que campa en aulas y salas de estar, entre otros hábitats. Pretender que una concertista se enfrente al público en el auditorio-y de paso a Mendelssohn, Liszt, Ravel y Prokofiev- a los mandos de un piano de estudio hubiera sido como pedirle a Carreras, que estrenó el recinto con alfombra roja incluida, que cantara en un tenderete en la praza Maior. Por mucho que él sea famoso y que los participantes en la Semana Pianística lo sean sólo en el circuito musical, no se explica. Ayer se abría este ciclo, organizado por el departamento de piano del Conservatorio, y en el auditorio un pequeño instrumento masticaba sus ansias de grandeza, soñando con ser un gran cola, el tipo que exige el recinto, la concertista a la que le correspondía la inauguración -María Jesús Crespo Morell- y todos los que participarán hasta el jueves en el certamen. Por supuesto, se negó a tocarlo -como haría cualquier colega- y sólo unas horas antes del concierto desde el Conservatorio informaban que la actuación debía trasladarse «por motivos de forza maior alleos á organización». Desde el Concello de Ourense, José Araújo lanzó una explicación: «La empresa proveedora, encargada de suministrar el piano, envió uno que no se adaptaba a las necesidades de la artista». Aseguró, además, que el problema se solventará hoy y que un instrumento llegado de Valladolid o A Coruña permitirá el normal desarrollo de lo que queda de Semana Pianística. Las necesidades de la artista, en realidad, no eran nada extravagante. Simplemente quería un piano para concierto, cuyo sonido se escuchase más allá de la tercera fila. La duda está en cómo pudo gestarse el error, porque un piano de estudio sólo se parece a uno de cola (exagerando un poco) en las teclas. Para la primera afectada, María Jesús Crespo, los problemas dotacionales del auditorio municipal son una «falta de respeto» para los concertistas y para el público. Los aficionados a la música tuvieron que dar media vuelta ayer cuando llegaron al auditorio. Allí se encontraron con carteles informativos -colocados por responsables del Conservatorio- que anunciaban el cambio de ubicación. Contento, ayer, no se quedó nadie con el culebrón musical.