Vanidad

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

No fue una decisión guiada por los intereses públicos. No hubo un análisis de quien podría representar mejor al Concello de Ourense en el Consello Social de la Universidad de Vigo . Fue una petición personal, un deseo íntimo, una vanidad, una necesidad de estar en el sitio más adecuado para conseguir el objetivo más preciado. Así fue la trayectoria que siguió la representación municipal en el Consello Social. La edila de Hacienda, Elena Rivo , a la sazón profesora (¡contratada, ojo a este dato!) de Empresariales, mostró su interés en representar al Ayuntamiento y Belén Girón , su compañera de partido (¡estas cosas pasan en el PP!), cedió el sillón a pesar de que, por ser responsable de Educación , parecía la más apropiada. Pero Elena, que para algo es de Hacienda y de Empresariales , echó cuentas y se dio cuenta (perdón por la redundancia) que no le venía mal para su futuro (y para su cartera) tal puesto. Por eso lo consiguió. Y por eso lo denuncia la UGT .