DE REOJO | O |
21 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LLORAMOS por este Ourense en parada cardíaca. El paro, el caciqueo... un rosario de desgracias conjugadas en plural. Mientras tanto, un puñado de mujeres que quizás lloraron al dejar Colombia, Brasil o Rumanía, llegan aquí, una tierra prometida con poco de paraíso, a prostituirse. A que las compren algunos ourensanos. Sus desgracias se conjugan en femenino y en singular.