¡Queda inaugurado este retiro!

OURENSE

Crónica | Jornada del presidente del Ejecutivo gallego Fraga reeditó una de sus «compactas» agendas, con un amplio programa de actividades en Santiago, dos inauguraciones en Ourense y el enclaustramiento anual de la Xunta

17 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?i es verdad lo que declaraba recientemente en estas mismas páginas José María Veloso, a la sazón asistente personal de Fraga, el presidente de la Xunta no es tan fiero como lo pintan -La Voz de Galicia, 14 de marzo del 2005; entrevista de Nacho Mirás-. Si lo dice Chema Veloso así será, más decir Fraga y «tremar como unha vara verde» todo es uno. Y así aconteció de nuevo en la tarde de ayer cuando el reloj marcaba la espada de entrar a matar -cinco de la tarde. La hora de los toros-. En la esquina del edificio Simeón una persona de seguridad recibe una llamada y, acto seguido, canta por el radiotransmisor: «Fraga está entrando en Ourense». Santo remedio. Pitillos al suelo, todos en posición de alerta, los bares vacíos y los nervios a la que salta: «Ese coche no puede estar ahí que no va a dejar entrar el coche del presidente ¡Para atrás no que tira el caballo! ¡Sáquelo de ahí !» El resorte de la policía local salta y la agente corta el tráfico -¡ Cinco de la tarde en el Progeso !- para los vehículos que circulan en dirección al centro...Y lo que tenía que pasar pasa: los conductores se ponen nerviosos, el agente de la autonómica que vigila la entrada mira al cielo y resopla de esguello «¡la que están armando!». 17.07: Baltar sale del bar que está enfrente del Simeón para esperar al presidente. Y como no podía ser menos pone un poco de sentido común en el cacao que se ha armado: «E non sería mellor deixar pasar estes coches». «Es que está llegando Fraga», contesta visiblemente azorada la agente de policía. 17.09: Fraga llega a la puerta del Simeón y al tiempo que saluda a Baltar pregunta por una escultura de Álvaro de la Vega que se encuentra en la calle Cruz Vermella. La comitiva entra al Simeón para inaugurar la exposición de Picasso compuesta por los fondos de Ibercaja. Cumplido el trámite, Fraga y la procesión oficial peregrinan al auditorio de San Francisco. Al lugar ya habían llegado previamente los conselleiros Núñez Feijoo, Aurelio Miras, José Manuel González, el alcalde, el obispo Luís Quinteiro Fiuza, parlamentarios, delegados y otras autoridades. Fraga llega en su coche oficial, acompañado por Baltar, a las 17.57 horas -la inauguración estaba prevista para las 18.00 horas-. El presidente de la Xunta saluda a sus conselleiros, al alcalde y al resto de autoridades y -la tradición y el sentimiento mandan- departe amigablemente un buen rato con Monseñor Quinteiro Fiuza. Y de uno a otro: le presentan al arquitecto del auditorio y pone a José Manuel Casabella a andar preguntándole por el tintado de la madera -los artistas y técnicos los prefieren oscuros para evitar distracción o falta de concentración en los espectáculos-. Recorrido, explicaciones, todo muy bueno y muy abundante. Con el pie derecho Santo Estevo. Fraga llega a las 19.33 horas -¡Albricias, tres minutos de retraso sobre el horario previsto!-. El presidente, el corazón manda, echa el pie derecho a tierra -siempre sale con el pie derecho del coche oficial-, saluda y dispara: carga contra el PSOE -«non hai acto preelectoral, nós estamos sempre traballando»-, alaba el grandioso auditorio que acaba de inaugurar y que tiene fundadas esperanzas en este retiro. Baltar se despide: «Se non manda nada máis voume. Se necesita algo, o que sexa, avíseme». «Veña mañá a xantar» le dice Fraga. «Boeno. Pero vou chegar tarde que teño pleno».