Pavonearse

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

Al final José Luis Baltar se quedó en Ourense aunque no estaría mal que hubiese seguido al volante del camión de bomberos de la Mancomunidad de O Ribeiro hasta dejarlo en las naves de Beade . Pero Baltar tenía otros compromisos y dejó el volante a un asalariado de la Mancomunidad. ¿Por qué sería mejor que siguiese? Pues porque el sentido común de Baltar le impediría llevar el vehículo, como ocurrió, a Ribadavia para pavonearse del logro conseguido por el ente mancomunado y no logrado por el alcalde socialista Marcos Blanco para la capital del Ribeiro. El camión fue el origen de la polémica que vive la villa con la Mancomunidad y que, de no arreglarse, puede llevar a una ruptura antinatural. Seguro que el joven, pero prudente, regidor no entrará al trapo de las provocaciones urdidas por las huestes del boss mancomunado, Rogelio Fernández , y todo quedará en un comentario (crítico y ácido, por supuesto) en los mentideros ribadavienses. ¡Ojalá quede ahí!