AL MARGEN | O |
07 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A LA capital le esperan momentos cumbre en materia cultural. Los presagios no pueden ser mejores. Hierve la sociedad inquieta por conocer cosas sobre el futuro auditorio. No hay pleno en el Concello en el que la oposición no pregunte sobre tal o cual cuestión relacionada con este equipamiento, como no hay sesión en la que el gobierno no responda con hilarantes ocurrencias sobre el modelo de funcionamiento. Las tiendas de postín comienzan a recibir encargos para trajes de ceremonia, pajaritas y cosas por el estilo para asistir a todas la galas. Las asociaciones culturales proclaman a los cuatro vientos que la Atenas de Galicia no ha muerto, que sólo estaba tomando cañas y que la vieja Auria reverdecerá con una nueva generación de creadores que tendrán en el recinto de San Francisco su gran escaparate. Muchos grupos de teatro ya se ven actuando en el Bernabeu de la cultura ourensana luego de años paseando su arte por antros mugrientos y sin público. Ourense asiste a los albores de un nuevo Renacimiento lleno de humanistas. Todo eso se intuye después de comprobar como ayer Caixanova vendió en cuatro horas todas las entradas para el concierto de Carreras. Aunque, tal vez todo esto no sea más que un espejismo provinciano.