Futuro o «longa noite de pedra»

La Voz

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Opinión | Proyecto «Ourense Ciudad Termal»

26 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En la Historia Interminable (Michael Ende) a fuerza de pragmatismo, «del todo vale», de positivismo romo, los seres humanos fueron dejando de soñar y la Nada fue engullendo, inexorablemente, el reino de Fantasía. Esta podría ser la real «Historia Interminable» de Ourense, cuya última gesta es la autodenominada Ciudad Termal. Estamos asistiendo con gran perplejidad e impotencia a como la Nada destruye lo más emblemático de la ciudad: Las Burgas. Ante esta ramplona realidad sólo nos queda nuestra responsabilidad como ciudadanos. Somos nosotros, los ciudadanos de a pie, los personajes insustituibles para la construcción de una ética cívica, los responsables de formular los juicios morales e incorporarlos en la vida cotidiana y de no ser así, nos disolveremos en la Nada y ésta acabará con el reino de Fantasía. Somos nosotros, y no los políticos. Éstos tienen, lógicamente la legitimidad democrática y la responsabilidad de gestionar lo público. Pero nosotros, los ciudadanos de la calle, y máxime en una sociedad pluralista, somos los protagonistas de la moral cívica. Desde esta perspectiva, ¿cómo es posible que después de tantos años, proyectos, arquitectos, ingenieros, «catas» y demás inventos, ahora se percaten que no es posible hacer garajes en el futuro hotel termal de Ourense y es preciso cambiar el diseño? Realmente, el nivel tecnológico y profesional es abrumador. Esta ciudad y provincia no puede desperdiciar ningún proyecto por nimio que sea y por tanto es necesario poner fin a esta situación y construir definitivamente la Ciudad Termal. ¿Sugerencias? Puestos a cambiar el proyecto, ¿por qué no se utiliza el edificio de la Plaza de Abastos como hotel ? Es un edificio clásico (Conde Fidalgo, año 1.929) y posee párking. ¿Por qué no se reconstruye la antigua Casa de Baños La Moderna? Ella sería el nuevo balneario y unido al hotel configuraría el Complejo Termal que Ourense necesita. El mercado actual, y siguiendo las tendencias modernas, podría ser desplazado a la ciudad vieja, plaza de Saco y Arce por ejemplo, y se podría recrear como elementos monográficos: «casa do pan», «casa do peixe», «casa da carne»¿ Cubierta con una gran bóveda acristalada, permitiría un mercadillo estable y un párking de superficie completaría el área de servicio. Construir una ciudad es un proceso cultural y colectivo y desde esta actitud, es urgente modificar la actual situación de la capital de la provincia. Desgraciadamente, creo que Celso Emilio Ferreiro tenía razón en aquellos versos tan de actualidad: «Os corazos dos homes / que ao lonxe espreitan / feitos están / tamén de pedra. / I eu, morrendo / nesta longa noite / de pedra». Alfonso Otero González es médico y jefe del servicio de Nefrología del Complexo Hospitalario de Ourense.