?ue la mitad de todos los estudiantes de la provincia de Ourense se concentren en un sólo núcleo de población es resultado de una progresiva despoblación de las zonas rurales, pero aún quedan otros 15.000 que están dispersos en mayor y menor concentración en los cerca de 130 centros educativos que imparten enseñanza desde primaria hasta bachillerato. Gran parte de esos niños viven sujetos al transporte escolar y a las incomodidades que les conlleva tener que desplazarse a muchos kilómetros para estudiar. Para entrar en su colegio a las nueve de la mañana, muchos de ellos deben levantarse cada día dos o tres horas antes, para poder llegar a tiempo. Cuando sus compañeros de la capital están desayunando ellos ya llevan dos horas de pie y aún no han llegado a clase. Complementos Además, y aunque se trate de zonas pobladas, las posibilidades de complementar la educación en las aulas con actividades extraescolares son en muchos casos limitadas. La implicación de los concellos es, en este punto, fundamental a la hora de aportar valor añadido y muchos de ellos ni tienen ni los medios ni la disposición necesarias para equiparar a sus alumnos con los de la capital. Apostar por esto será, de cara al futuro, un factor que podría evitar que muchos centros tengan que cerrar.