Callos para 600 personas

La Voz

OURENSE

Vida social La localidad de Arenteiro, en el municipio de Piñor, se convirtió ayer en referente gastronómico, mientras que en Sandiás se citaron los aficionados a la equitación

13 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?arcos Álvarez Fernández, María José Vázquez y Pablo Rodríguez consiguieron convencer, por segundo año cosecutivo, a sus madres y a otras mujeres de la localidad de Arenteiro -en el municipio de Piñor-, para que se pusiesen frente a los fogones y preparasen callos para 600 personas. Gracias a la buena voluntad de las cocineras y al respaldo del público a la cita gastronómica, los tres jóvenes ya tienen un dinerito para afrontar la organización de las fiestas de la Peregrina del próximo septiembre. Cada comensal que ayer se acercó a la carpa pagó cinco euros por su ración de callos, que incluían también el pan, el postre casero y el regalo del cuenco de barro en el que se servían las viandas. A pesar del éxito de público, todavía tendrán que seguir trabajando para alcanzar los 2.000 euros en los que se presupuestó la fiesta del otoño. ?l Club Deportivo Ecuestre de Ourense cerró ayer el clinic de doma clásica dirigido por el experto catalán Víctor Álvarez, uno de los mejores expertos a nivel nacional. El curso, que se inició el viernes, se desarrolló en el Centro Ecuestre que la Diputación de Ourense tiene en Sandiás. ?as gradas del pazo Paco Paz presentaban ayer un lleno poco habitual, fuera de las grandes citas deportivas. La razón fue la masiva asistencia de los integrantes de las congregaciones de Testigos de Jehová ourensanos y de localidades cercanas de las provincias de Lugo y Pontevedra, a la última jornada de la asamblea de distrito. ?eatro de relumbrón ?l público que ayer acudió al Principal para disfrutar de la representación de La Calumnia, salió encantado con el trabajo del elenco de actores protagonistas, encabezados por Fiorella Faltoyano. La obra de Lillian Hellman, adaptada y dirigida por Fernando Méndez-Leite, arrancó aplausos entusiastas. ?os más nostálgicos del jolgorio del entroido tuvieron ayer en Xinzo la oportunidad de volver a disfrazarse y participar en el baile organizado por la concejalía de Cultura. Eso sí, primero tuvieron que esperar a que finalizasen los juegos populares y el tradicional concurso de romper la piñata, que se celebró en una de las plazas de la localidad para los más pequeños. En Verín , mientras tanto, comparsas y cigarróns se reunieron para comer.