La claqueta del rural

OURENSE

Crónica | Rodaje de un cortometraje de estudiantes de A Limia Los alumnos del taller de cine impartido por la productora Míster Misto terminaron sus clases con la implicación de los habitantes del pueblo en una película

08 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?na quincena de jóvenes de A Limia acogieron ilusionados el obradoiro de iniciación al cortometraje impulsado por el Concello de Vilar de Santos y se dispusieron a absorver, a lo largo de una semana, las enseñanzas de Xoan Mariño, Mikel Fuentes y Francisco Naveira, quienes ejercieron como monitores y coordinadores del proyecto, aportando su experiencia en la productora Míster Misto. La guinda del pastel cinematográfico fue el rodaje de un corto titulado O avó, que sus autores -el mismo alumnado- calificaron como un drama social con final esperanzador. En él implicaron a varios vecinos del pueblo, como Manuel Dapoza, seleccionado para recrear las andanzas del abuelo del título, y Manuel Ojea, un vecino de Xinzo con alguna experiencia teatral a sus espaldas, para interpretar a un emigrante que volvía a casa después de varios años. Los cursillistas se encargaron del guión, de los trabajos de producción -incluida la selección de actores-, así como del desarrollo efectivo de la jornada de rodaje, que desde las ocho de la mañana de ayer se prolongó hasta cerca de las seis de la tarde. En ese trabajo destacó el apoyo cariñoso de los vecinos del pueblo, desde los cafés que llegaron del bar hasta la disposición de los lugareños para enganchar los grupos eléctricos en los inmuebles cercanos a las localizaciones elegidas. Todo ello para unos pocos minutos de sueños cinematográficos que girarán en torno a temas elegidos entre los propios jóvenes de la villa, como las tradiciones ancestrales, la emigración e incluso la muerte, tan presente en las historias del rural galaico. Por no faltar, ni siquiera faltó la caracterización de un fantasma, que quizás no reportará premios a sus maquilladores, ni será motivo de aplausos, pero que sí bastó para plantar el germen del cine entre los habitantes de un pueblo. Y además, Vilar de Santos será el escenario de la primera proyección, cuando termine el no poco cinematográfico entroido. Algunos ya han preguntado por la alfombra roja.