EL OURENSE DEL COMÚN | O |
19 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ES NOTORIO, y de todos asumido, Antonio, debería, tendrá, que abrir una página web; una academia o escuela, para hacer multiplicar o reproducir, por generación asistida: todas y cada una de sus experiencias, sabiduría y conocimientos; del como, de que manera, y con que herramientas puede acometerse, todos o cualquier proyecto, con dificultades, de proyección, apertura y expansión sostenibles, para enriquecerse y prosperar, sin aparentes esfuerzos económicos o viscerales que puedan quebrar las ambiciones o metas de cualquier joven con carné de emprendedor. Uno de sus primeros aciertos, estuvo en infiltrarse en las filas del Banco de A Coruña (hoy BBVA) obteniendo los favores y Vº. Bº. del señor Grandal, para anexionarse a Fernanda su esposa y compañera, desde ayer y para siempre. El frío y carámbanos de hielo que supo derretir en Meisa y Manzaneda, fueron de heroicidad rocambolesca, pero, llegó, y en viendo, venció. Sus pinitos en «Gaimola-1» fueron como tirar un corner hacía el segundo palo. Siguió luchando por metas y cometidos, que, a más de un técnico se le resistían. Con la bandera de su sonrisa, izada en el marco de su mostacho, es capaz de despistar al más avezado psicólogo de este planeta. Él, llega, se planta, convence y triunfa, sin alharacas de leña húmeda, en columnas de humo efímero. Antonio, de ti, esperamos, aún más, en campos tan desérticos como nuestro impulso económico y nuestro suelo empresarial macerado impunemente en esta última década.