Todos los sectores económicos que en los últimos días han analizado la decisión de la dirección de Valeo de cerrar en Ourense han aludido a los efectos de la deslocalización a nivel mundial. La producción en otros países -como Marruecos y Túnez, en el norte de África, o Polonia y Hungría, en el este de Europa- resulta sustancialmente más barata y deja a las compañías españolas, en este caso la ourensana, con pocas opciones para competir. La falta de competitividad, precisamente, es el argumento esgrimido por Valeo a la hora de justificar el cese de la actividad en Ourense. Las previsiones de la compañía anunciaban pérdidas para el 2005 que se convertirían en insostenibles en el ejercicio siguiente. «Los precios que podrían aportar cierto margen de beneficio a los productos fabricados en Ourense no permiten a Valeo hacer frente a los competidores que buscan incrementar su cuota de mercado reduciendo precios mediante la deslocalización de su producción a países con costes salariales mucho más bajos», explicaban fuentes de la compañía. Soluciones Pero la necesidad de reposicionarse en el mercado la han asumido de distintas formas las empresas ubicadas en Ourense. Un ejemplo, GSB Galfor, del grupo Cie Automotive. La firma anunció hace pocas semanas una inversión en la planta de Ourense -la antigua Forjas de Galicia- de nueve millones de euros, que se está haciendo realidad progresivamente. La inyección económica -que no se traducirá en nuevos empleos- está destinada a renovar la maquinaria de la fábrica. Y es que el objetivo de la matriz es la especialización del centro ourensano en la construcción de cigüeñales para Volkswagen, Audi, Renault, Mercedes, Nissan, Daf o Dana, entre otras marcas de vehículos, con los que podrá reafirmar su relación comercial. De este modo Cie Automotive resuelve los problemas generados en los últimos tiempos por la competición agresiva a nivel europeo en el mercado de la automoción. Alternativas La inversión traerá, en un plazo aproximado de un año, mejoras productivas que permitirán a Galfor reposicionarse en el mercado europeo en un momento en el que la fabricación generalista es ya cosa del pasado, por lo poco rentable. La estrategia empresarial de Galfor, realizada pensando en el largo plazo, podría evitar en el futuro soluciones tan drásticas como la de Valeo. Aunque todavía no se conoce el plan social propuesto por la empresa, están claras las consecuencias negativas.