26 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

TANTO BOMBO con el parador de Santo Estevo y resulta que, al final, era otra moto. El que iba a ser el gran revulsivo turístico para una provincia escasa en todo, también en oferta hotelera, resulta que se queda en medio revulsivo. Ya sabemos que aquí no hay turismo, que no viene nadie y mucho menos a quedarse a dormir, pero tomar la decisión de cerrar las puertas y ver cómo dan media vuelta los pocos que llegan porque no tienen dónde alojarse es para tirarse de los pelos. Así esta provincia seguirá dando la imagen que le caracteriza. Penosa.