Entrevista | Ildefonso Díaz Pando
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«El tai chi chuan es un adiestramiento para captar la energía cósmica y movilizar la innata, la que al circular por los meridianos produce un verdadero rejuvenecimiento con una mayor calidad de vida». Al menos, eso es lo que muestra el impreso que anuncia una clase abierta de tai chi para hoy domingo, día 5 de septiembre, a partir de las seis y media de la tarde en la plaza José Míguez Freire de A Rúa. El mismo folleto anuncia a Ildefonso Díaz como el profesor de esa clase ¿Opinará él lo mismo? -¿Qué es para usted el tai chi? -Para mí el tai chi quiere decir muchas cosas. Es una palabra muy antigua, cuyo símbolo es conocido por todo el mundo -una esfera con dos mitades, una blanca y otra negra, en cada una de las cuales hay un punto del color contrario- que simboliza la mutabilidad de las cosas. -¿Hace cuánto tiempo y cómo llego usted al tai chi? -Fue hace diez años y gracias a una mujer maravillosa que fue mi profesora y ahora es muy buena amiga. De todas formas, yo desde pequeño ya estuve influenciado por la filosofía china. El caso es que trabajaba como técnico en electrónica y siempre salía muy estresado; hasta que conocí esto. -¿Quiénes pueden practicar tai chi? -Todo el mundo, tanto hombres como mujeres y de cualquier edad. Lo que sí que es cierto es que las mujeres se apuntan más que los hombres, aunque últimamente eso está cambiando. -Cuando le preguntan qué es lo que hace en sus ratos libres, ¿realmente responde que tai chi? -No me preocupa que me tomen por excéntrico. Mucha gente tiene miedo a mostrarse en público y es algo que entiendo porque a mí también me pasó, pero ya lo he superado. A mí la gente me ve como un bicho raro y eso a nadie le gusta, pero el tai chi es algo que me hace sentir bien y eso es todo lo que me preocupa.