Defensa de Torre

ANTONIO L. VALLEJO

OURENSE

PENÚLTIMA | O |

17 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

COMO SI de ajedrez se tratara, más de mil vecinos, hasta ahora, han aplicado su firma a una numantina defensa de torre, es decir, de la Torre, para evitar el asalto de la publicidad a su azotea. Por una vez, el Colegio de Arquitectos se ha manifestado y mi buen amigo José Jaime Vázquez se ha puesto al frente de quienes, con sentido común, quieren parar lo que él mismo llama «un zarpazo a la historia» y preservar un edificio singular que, además de ilustrar una de las postales típicas de Ourense, tiene por ley el grado de protección integral. En el desquiciado urbanismo que sufrimos, a menudo se asaltan edificios que, con independencia de sus valores artísticos o arquitectónicos, constituyen el referente de un entorno singular de perfiles bien definidos y son la memoria urbana de espacios públicos con identidad propia. Se hace esto porque, desaparecido el referente o la memoria, la zona en cuestión es fácil presa del urbanismo salvaje más atento a intereses económicos y plusvalías que al diseño ordenado de la ciudad como casa común. De modo que mejor no tocar la Torre, que aquí difícilmente arreglamos nada, pero cuando nos proponemos joder algo casi siempre lo conseguimos.