RECANTO | O |
09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS acostumbrados a que la sequía de noticias, propia del más vacacional de los meses veraniegos, deje espacio en la actualidad ourensana para temas que incitarían a la risa si no fuera porque reflejan la penosa idea que algunos políticos tienen de sus obligaciones. Un ejemplo es el cruce de informaciones tendenciosas entre el actual gobierno tripartito de Verín -socialistas, independientes y nacionalistas-, y la actual oposición -Partido Popular- para acusar veladamente al otro bando, sin mojarse claramente en la crítica con nombres y apellidos. Los primeros sacan a relucir lo mal hecho que está el PXOM aprobado por los segundos, con la excusa de que la Xunta penalizará a las empresas instaladas fuera de suelo industrial. Pero al mismo tiempo inauguran sin rubor las obras en el Támega que ejecutó el anterior grupo y a las que se opusieron en su día. Por su parte el PP critica los errores y la falta de información en los carteles de acceso a la A-52, que seguramente tuvieron tiempo de ver en su época como gobernantes. Son mezquindades que esconden la falta de imaginación para plantear propuestas que interesen a los vecinos y a su futuro.