De rockeros y cineastas

La Voz

OURENSE

SANTI M. AMIL

Rúa do Paseo El encuentro europeo de jóvenes aficionados al rock y la fotografía está en su ecuador. Ellos no pudieron asistir, aunque seguro les hubiese gustado, a los «Martes de Cine»

04 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace poco que la asociación Alerta está en funcionamiento. Nació con el objetivo de dinamizar la vida cultural en la capital del Ribeiro, y para ello se pusieron en marcha organizando exposiciones, conciertos y obras de teatro. Pero en esta ocación han dado un paso más y junto a la Oficina de la Juventud de Ribadavia han organizado el proyecto Eurock . Este evento, que se prolongará hasta el 8 de agosto, supone un intercambio cultural de chicos y chicas de diversos países europeos -Letonia, Austria, Alemania, Italia, Bulgaria y España- con el vínculo común de su afición por la música rock y la fotografía. Además de dos viajes, uno a Santiago de Compostela y otro a las costas gallega y portuguesa, los participantes asisten a talleres donde poder intercambiar información sobre las formas del rock en los distintos países. También acuden a talleres de fotografía, donde aprenden las diferentes técnicas. El encuentro tendrá su punto álgido este viernes con la celebración de un concierto con los seis grupos participantes en Eurock, a las 23:00 en la Alameda de Ribadavia. La Noite Curta que el concello está organizando cada martes en el Parque San Lázaro va por buen camino. El martes por la noche los asistentes que llegaron tarde tuvieron que ocupar los jardines del parque para disfrutar de los cortometrajes. Como hicieron con el premiadísimo 15 días , que se llevó una gran ovación. Entre los asitentes a la noite curta encontramos al concejal de cultura, José Araujo -en la fotografía, de espaldas- que daba así ejemplo de él se lo guisa, él se lo come . La próxima cita, el martes que viene. , Poco podemos hacer nosotros para impedir un tórrido verano o una espectacular nevada, al margen de nuestra responsabilidad en el calentamiento global. La solución es entonces adapatarse. Para el calor, ponerse ropa ligera y fresca, como faldas y camisetas sin mangas. Los hábitos de las monjas, en cambio, no permiten esos excesos y toca pasar mucho calor.