El PXOM de Vilamartín parecía destinado a ser polémico desde su nacimiento a efectos públicos, incluso antes de ser aprobado por el pleno. Y es que el día dieciseis del pasado mes de julio salía publicado en el Diario Oficial de Galicia por la mañana la notificación de un acuerdo plenario que daba aprobación inicial al plan y que no fue tomado hasta la tarde de ese mismo día dieciseis. El asunto aún trae cola y el PSOE va a realizar una interpelación parlamentaria en Santiago para aclarar cómo es posible que el Diario Oficial publicase un acuerdo al que todavía no se había llegado. Esa es la razón por la que Pablo Deramond piensa ahora que las firmas en apoyo al alcalde y su grupo de gobierno son también para desprestigiarle publicamente y dejarle sólo en sus quejas por el error de forma. Pablo Deramond se defiende, «lo que puedo entender son las prisas, pero no las formas».