Educación de altos vuelos

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE

OURENSE

En directo | Inauguración del colegio Miraflores El empresario Olegario Vázquez Raña acudió a Ourense para inaugurar, junto a Manuel Fraga y un amplio grupo de políticos y religiosas, el nuevo colegio privado Miraflores

26 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La fe resiste los cuarenta grados. Y si no que se lo pregunten a las decenas de personas que ayer por la tarde, y a pesar del intenso calor, acudieron a la apertura de un nuevo centro educativo en Pereiro de Aguiar. Nadie quiso perderse un acontecimiento que trascendió del ámbito educativo al interés local, gallego y hasta internacional. El motivo es que el colegio Miraflores llega de la mano de una orden religiosa, la de las esclavas de la santísima eucaristía y de la madre de Dios, con amplia experiencia educativa en Méjico y con muy buenas relaciones políticas y económicas. El propio presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, participó en el acto de inauguración, acompañado, entre otros, del conocido empresario Olegario Vázquez Raña, oriundo de Avión y afincado en Méjico, donde es propietario de un importante grupo empresarial. Los conselleiros de Educación y Emigración, delegados de diversas consellerías, representantes de partidos políticos, diputados, alcaldes y parlamentarios formaron la pléyade de representantes políticos que no quisieron faltar a la cita. Tampoco lo hizo el obispo de Ourense, Luis Quinteiro, encargado de dar solemnidad a un acto cargado de connotaciones hacia los valores cristianos. Salud Conde Nieto, directora general de los colegios Miraflores, expresó su deseo de «responder a las personas comprometidas con la educación, entendida como un servicio a los demás basado en los valores cristianos», alabando las cualidades de un nuevo proyecto educativo que calificó de «innovador y excelente». José Luis Baltar, presidente de la Diputación, echó mano de su entonación más mitinera y, casi a gritos, alabó el esfuerzo de los emigrantes ourensanos que como la religiosa Salud Conde, vuelven a Ourense con nuevos proyectos. También aprovechó la ocasión para congratularse por la presencia en la provincia de un nuevo colegio religioso, «nun momento no que España está nunha encrucixada». Manuel Fraga cerró el turno de intervenciones con un dicurso que, apresurado por el intenso calor, volvió a reiterar la importancia de conceder a la educación «unha serie de valores morais e cívicos». Ayer todos fueron creyentes y hasta las gaitas supieron interpretar una ranchera.