¡Atención: Bolardos!

ANTONIO VALLEJO

OURENSE

PENÚLTIMA | O |

20 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

NI LOS meses transcurridos desde el estreno del control del tráfico en el Casco Histórico, ni la incomprensible permisividad del Concello en la concesión de miles de autorizaciones para circular por la zona restringida, son causa bastante para evitar que algún conductor termine con el chirimbolo empotrado en los bajos de su vehículo. Cierto que el sistema ha producido accidentes en otras ciudades, pero ni tan constantes ni durante tanto tiempo. Aquí somos diferentes. El Concello viene demostrando que es capaz de convertir el asunto más sencillo en un problema, ya sea el contrato de las ludotecarias, el bonobús de los pensionistas o los célebres bolardos; y si la cuestión pasa por la Concejalía de Tráfico, el problema deriva en catástrofe. Pero, claro, hay conductores que por no reparar en la impenetrabilidad de los cuerpos (incluidos los cuerpos de los bolardos) terminan con el cárter hecho trizas por la pequeña picardía de intentar saltar la barrera sin permiso. De modo que, para ser justos y preservar mecanismos pagados con dinero público, a la señal que advierte ¡Atención: Bolardos!, debería añadirse otra que avisara: ¡Atención: Conductores palurdos! O listillos.