Coles, un oasis en la Ruta da Prata

Cristina Huete OURENSE

OURENSE

Crónica | La recuperación del Camino de Santiago a su paso por Ourense A diferencia de la asociación ourensana de amigos de esta vía, los de Coles se reconocen como paisanos concienciados y no como caminantes

17 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?o todos los caminos llevan a Roma. Ni siquiera a Santiago. El tramo ourensano de la Vía da Prata languidece entre el fragor de las silvas y la ausencia de carteles indicadores, mientras los ourensanos nos echamos al saco de las compesaciones emocionales la actuación de David Bustamente en el Paco Paz y damos así por zanjado el sueño xacobeo. Ni la presencia del alcalde de la ciudad, Manuel Cabezas -junto con otros ilustres ourensanos- en la Asociación da Amigos de la Ruta de la Plata, hace brillar a ésta. Sin embargo, entre el abandono generalizado de la mayor parte de la histórica vía a su paso por la provincia, sorprende el oasis de Coles. 5,4 kilómetros de camino ganados a la adversidad de la desidia. 5,4 kilómetros evidenciando que manda el amor por lo propio. Opciones Ahí, las silvas están cortadas, hay plantaciones de árboles, curiosos carteles de madera indicando al caminante la ruta, fuentes recuperadas, cuidados outeiros... Y todo ello con el dinero institucional y, eso sí, el trabajo de un grupo de amigos del camino, apenas diez personas que, a diferencia de los anteriores, no suelen patearlo como no sea para aplicarse a su cuidado. «A diferencia de la asociación ourensana, nosotros no somos caminantes, sino vecinos concienciados ecológicamente que pretendemos cuidar un valor natural, paisajístico y patrimonial». Lo comenta José Vicente Barreiro, miembro desde hace ocho años de esta asociación de «Amigos da Ruta da Prata ao seu paso por Coles». Y matiza Barreiro: «Que quede claro que no hay la mínima crítica a la asociación de Ourense, simplemente, se trata de visiones distintas, la de ellos más pragmática, porque lo que les gusta es hacer el camino y a nosotros su recuperación». Trabajo Con evidente orgullo por los deberes realizados -los muestran en una cuidada página web, con todo lujo de detalles- José Vicente Barreiro advierte que la asociación de Coles ha recuperado por completo el antiguo camino real: «Estaba absolutamente abandonado, hasta el punto de que había partes totalmemente inaccesibles». Así que dotados de pico, pala, bastantes horas y buenas intenciones, los integrantes de la asociación hicieron desbroces, cortaron silvas y plantaron bosquetes de especies autóctonas, entre otras cosas. Eso sí, con la financiación institucional: «todo subvenciones que pedimos a la Xunta pero, claro, la mano de obra somos nosotros mismos». El Ayuntamiento de Coles colabora mínimamente: «Nos echa una mano, eso sí, pero apenas en la edición de los dípticos informativos», reconocen los asociados.