DIETARIO | O |
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ES como un refresco en medio de la rutina. Es como un revulsivo para seguir el camino. Ir por la calle, como cada día, y encontrar algo distinto. Ir paseando, una vez más, y cruzarte con alguien que te arranca una sonrisa. Son actores, mimos, malabraristas, humoristas... Pero son, sobre todo, magos. Personajes capaces de sacar de su pequeño maletín toda una historia de la que el espectador es partícipe, en la que el paseante se convierte en actor improvisado. Porque sí. Porque así es el teatro de calle. Refrescante, distinto, mágico. Tipos anónimos. Grandes creadores de ilusiones capaces de romper la monotonía. Por eso los ourensanos buscan en el programa la Mostra de Teatro de Rúa.