Crónica | Suspensión de los actos electorales La tragedia de la Costa da Morte provocó la desconvocatoria de los mítines de las elecciones durante toda la jornada de ayer en solidaridad con las víctimas del barco «O Bahía»
03 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?astro Caldelas era ayer uno de los lugares de referencia de la campaña en la provincia. Dos de los potenciales pesos pesados de la política gallega tenían en su agenda una cita con el mercado de O Castro. Los populares habían organizado la visita de Francisco Millán Món -el político pontevedrés al que más de uno había designado ya como futuro delegado del Gobierno en Galicia si Rajoy llegaba a presidente- y los socialistas apostaban por un cuerpo a cuerpo de los ganaderos con Sánchez Presedo -el que fuera uno de los alcaldes más jóvenes de España, en Betanzos, y otrora peso pesado del PSOE de Galicia-. El sol caía de pleno ayer en la feria de O Castro, pero los políticos nunca llegaron a disfrutarlo. A muchos kilómetros del Macizo Central Ourensano la tragedia se cebaba con la tripulación de Hermindo Castro, aquel héroe anónimo convertido en referente mediático en la guerra contra el chapapote por su arrojo y por los intercambios de recursos imaginativos en charlas magistrales con los pescadores galos -convenciéndoles de que a la muerte negra había que ir a pescarla a mar abierto para que no llegase a la costa y mostrando como una tixola de asar castañas con mango era un alarde que nunca «inventaría» un ingeniero-. El mar se tragaba a O Bahía en la Costa da Morte, llevándose la vida de diez hombres a las profundidades. Y los políticos nunca llegaron a Castro Caldelas. La tragedía que ayer heló la sangre de los gallegos llevó a los partidos políticos a suspender sus actos de campaña. El PP anunciaba a primera hora la cancelación de la visita de Mon y Presedo daba media vuelta a mitad de camino. Nadie recorrió ayer los puestos prometiendo imposibles y pidiendo el voto. Como reconocía María del Carmen Rodríguez en su puesto de ferretería «por aquí pasan todos. O outro día en Allariz si que estiveron, mais hoxe non os vin. Nós recibímolos a todos ¿amigos deles? duns máis que de outros». Al confirmarse la suspensión los ediles del PP y del PSOE ordenaban que se apagase la megafonía que recorría O Castro.