La policía interroga a prostitutas en el caso de la mujer quemada

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Las compañeras de la víctima, citadas en la comisaría para prestar testimonio Los análisis y pruebas forenses condicionan el rumbo y desenlace de la investigación

01 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a investigación sobre el caso de la mujer quemada, cuyo cadáver apareció el pasado día 17 de mayo entre la cárcel vieja y el río Barbaña, sigue abierta. Repuesta la policía del desconcierto que supuso la liberación sin cargos, por orden judicial y de acuerdo con una petición fiscal en tal sentido, del sospechoso a quien habían detenido al día siguiente del suceso, el entorno de marginalidad en el que se movía la víctima parece centrar ahora las pesquisas en un caso que sigue protegido por el secreto judicial. El trabajo policial se está desarrollando, de todos modos, con una extraordinaria cautela, a la espera del resultado de los análisis complementarios de autopsia y de las pistas que puedan aportar las muestras recogidas por los agentes del área científica. Entre los responsables de la investigación se mantienen, no obstante la decisión judicial, grandes dudas sobre el papel del hasta ahora único sospechoso, por las lagunas y contradicciones que ofrecen sus explicaciones. Segunda persona El interrogatorio de las personas que ejercen la prostitución en el entorno de la Alameda do Concello y en el casco viejo de la ciudad, particularmente quienes tenían un contacto más estrecho con la fallecida, es lo que está ocupando a la policía durante esta semana, en lo que parece una operación con una doble finalidad. Una, ganar tiempo, en tanto llegan los resultados de Madrid; dos, estrechar el cerco sobre el sospechoso y avanzar en la identificación de la segunda persona, que, al aparecer, lo acompañaba en el coche la misma noche en que se produjo la muerte de la mujer cuyo cadáver apareció luego quemado. Este aspecto de la investigación permitirá despejar, además, las dudas que en distintos momentos surgieron sobre la implicación de algún chapero en el suceso, incluso de alguien próximo a la fallecida, o sobre el robo como móvil. A salvo de sorpresas, el desenlace del caso pasa por el contenido de las pruebas médicas que ofrezca el Instituto Nacional de Toxicología, si es que permite determinar la causa de la muerte, hasta ahora una incógnita y elemento clave para cualquier paso posterior. Entre otros motivos porque, como razonan algunas fuentes relacionadas con el caso, si no se puede concretar el motivo de la muerte, si ésta fue provocada o en ella hubo intervención de terceras personas, mal se puede acusar a alguien de homicidio.