Crónica | Subasta en la Comandancia de la Guardia Civil Varios particulares resultaron adjudicatarios de distintos instrumentos de tiro en la puja anual que se organiza en las instalaciones de la Benemérita en Santa Mariña
20 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Con una subasta de armas comenzó el sábado en la capital. En el salón de actos de la Comandancia de la Guardia Civil había 417 armas de las que 385 eran escopetas, 21 carabinas y el resto, revólveres y pistolas. Todo este material estuvo expuesto entre los días 15 y 19. El arma más barata fue una escopeta de 12 euros y la más cara, otra de 600 euros. En la exposición había 172 armas de segunda subasta de las que fueron adjudicadas al mejor postor 45 mientras que 125 serán convertidas en chatarra. De primera subasta había 245 instrumentos siendo adjudicados 92. Quedarán para una segunda subasta 153 piezas. En total ayer se subastaron 137 armas. El importe total de este acto fue de 19.068,03 euros. En cuanto a cantidades de salida, la más baja fue dela de una escopeta por 4,50 euros y la más cara, otra de 18.000 euros, cifra astronómica que significa que el propetario quiere recuperarla de nuevo. Pero quedó sin adjudicar. Caducidad Curiosamente en esta ocasión no había una sola arma incautada judicialmente. Todas en su mayoría proceden de ciudadanos que dejan caducar la licencia. Las hay también que proceden de personas que las han heredado pero que no quieren hacerse cargo de ellas. Cada arma formaba un lote. Cada persona que acudió a pujar tuvo que depositar un 25% del precio de salida en un sobre cerrado. A primera hora se vio quién era el mejor postor y el adjudicatario deberá poner luego el 75% restante. Y tener la licencia oportuna, claro. En caso de igualdade, la puja es al momento en público. Se produjo este detalle, llevándose el arma el partcipante que estaba presente. A las once de la mañana se dio oportunidad a los pujantes de renunciar antes de iniciarse la subasta. En caso contrario, no les quedaba más remedio que coger el arma adjudicada o perder el dinero de la puja. Juan Fernández, vecino de Ourense acudió a la subasta por primera vez: «Eu puxei por unha escopeta. Son cazador, vou co meu cuñado e entón viñen por ter unha escopeta, que non tiña ningunha. Vou ver o que pasa». A su lado estaba José Antonio Carballo, que no dudó en acercarse a la comandancia: «Eu puxei por unha carabina de tiro. Son socio do campo de tiro e interesoume unha carabina. Eu levo uns quince anos como sicio de tiro. É divertido, non hai moitos socios pero bueno. Na casa teño outras armas para o campo de tiro e para a caza, que tamén son cazador». Así transcurrió la mañana apacible del sábado en Santa Mariña. Cazadores y representantes de armerías se llevaron los instrumentos que pretendían.