SUSURROS | O |

12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

MUCHO se ha escrito ya del tristemente recordado 11-M, pero en cada rincón de nuestra provincia, la jornada de ayer fue emotiva. Nunca una manifestación ha sido tan unánime en O Carballiño como la de repulsa al atentado de Madrid. En Leiro, prácticamente no se quedó nadie en sus casas, pese a que en este caso la concentración se celebró en horario matinal y, ya a las siete de la tarde, todos los escenarios donde se convocó la cita contra el terrorismo fueron una muestra de unión, de deseo ferviente de exterminar una lacra que nos afecta a todos, de un modo directo. Si esa unión hace la fuerza, esta vez sí protestaremos con la máxima energía. Al margen de valoraciones políticas, los habitantes de este país están convencidos de cuál es la máxima prioridad. Ojalá cunda el ejemplo y todos los que deben remar al frente de la nave lo hagan al unísono. Es lo que se merecen sus vecinos.