Reportaje | Las otras querencias de los docentes ourensanos Decenas de maestros y profesores de la provincia solicitan la excedencia en su profesión para cambiar las aulas y los alumnos por la corbata y el discurso oficialista
28 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La de la docencia es la profesión con mayor índice de abandonos. Cada año son decenas las plazas que tienen que ser sustituidas porque sus propietarios han decidido emprender otro camino. Son muchas las razones que, según datos oficiales, existen para conceder la excedencia a un maestro o a un profesor. Casualmente, en Ourense, la carrera política es la que más vidas, metafóricamente hablando, cuesta a las aulas. Hasta podría decirse que la clase política ourensana está llena de ilustrados. De la vieja o la nueva escuela, muchos responsables de cargos públicos ostentan en su currículo, siempre anterior a la oficialidad, el mérito de haber sido profesores o maestros. Parece pues que las aulas de la carrera de Magisterio son el mejor caldo de cultivo para la formación de los políticos del futuro. Delegados de consellerías, presidentes provinciales, diputados, concejales, alcaldes o responsables de puestos políticos probaron antes del cuerpo a cuerpo con los votantes y la oposición, el cara a cara con los alumnos. Muchos decidieron probar mejor suerte entre las multitudes y cambiaron las aulas y los apuntes por la corbata y el discurso político. En todos los casos la excedencia ha sido el puente que les ha servido para emprender el nuevo camino. Todos saben que la carrera pública siempre puede terminarse y, por ello, se aseguran contar con el pan funcionarial cuando el favor social deje de acompañarles. No hace mucho tiempo el que ocupara durante varios años el puesto de subdelegado del Gobierno en Ourense, Jesús de Juana, recuperaba su condición de docente tras dejar el testigo en manos de un sucesor. Hoy, cuatro años después, De Juana ha recuperado su vida privada y su labor está centrada en sus clases en el campus y en la UNED, centro que, como antaño, vuelve a presidir. Las mieles Pero no son muchos los se animan a renunciar a las ventajas que ofrece la vida pública. Muchos profesores incluso comparten, quizás como primer paso para una futura dedicación exclusiva, su tarea docente con las obligaciones políticas. Sin ir más lejos, de cara a las elecciones del 14 de marzo hay dos docentes que saltan por primera vez a la palestra. Mercedes Gallego, candidata al Senado por el PP y directora del IES O Couto, tendrá que abandonar su trabajo si recibe el favor de los votantes. Más difícil lo tiene en cambio María Dolores Rivero, candidata al Congreso por el BNG y profesora en la Facultad de Empresariales del campus de Ourense, que acude cuarta en la lista. Tampoco los ayuntamientos son ajenos a la particular querencia de los docentes ourensanos por las labores políticas. En la capital, además de Mario Guede, concejal de Deportes y profesor en excedencia, los partidos han completado lo que podría considerarse casi como una cuota docente, y de paso femenina, en sus listas. Así, Elena Rivo, edila de Hacienda, es profesora en Empresariales, mientras que María Quintas concejala del PSOE, ocupa la dirección en el colegio Cardenal Cisneros. También Isabel Pérez, concejala del BNG compatibiliza de momento la labor política con la docencia. Ser profesor o maestro parece, visto lo visto, ser el mejor trampolín para lanzarse al ruedo político o, simplemente, ser nombrado para un cargo oficial. La supuesta vocación docente queda olvidada cuando la fama se asoma.