SUSURROS | O |

02 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS GOBERNANTES de los distintos Concellos de la provincia agudizan su ingenio para la promoción turística de sus distintos territorios y, desde luego, tratándose de Galicia, el componente gastronómico no puede faltar en estas planificaciones. Qué mejor reclamo que la Festa do Pulpo en O Carballiño, la del Pemento en Arnoia, el Botelo de O Barco, el Amendoado de Allariz, la Bica de Trives y un largo etcétera, que se haría interminable. En Piñor quieren subirse a ese carro, con la Festa dos Callos, al igual que en otros municipios intentan asentar similares fiestas como un gancho eficaz para atraer turistas. También es notable la inversión en restaurar Patrimonio, durante los últimos ejercicios y, a veces, basta con gozar de la fama de un Entroido como el de Verín, para colgar el cartel de no hay plazas en los restaurantes para el Xoves de Comadres. En suma, Ourense es un gran reclamo gastronómico.