SUSURROS | O |
05 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.CON la llegada del siglo XXI, el turismo termal tiene una referencia obligatoria en Galicia y Ourense, en concreto, no quiere perder el tren. Desde la iniciativa de Río Caldo a los banearios que gestiona la Fundación San Rosendo, la infraestructura que se está creando en la provincia cuenta con importantes proyectos en ciernes, Prexigueiro, Cortegada, Berán y, sobre todo, O Carballiño. El caso de la villa del Arenteiro es un evidente ejemplo de tiempo perdido en los últimos años y el actual grupo de gobierno quiere lanzar un órdago para volver por la puerta grande al panorama de las infraestructuras termales. Desde luego, la apuesta tiene que ser fuerte, ya no sólo para competir, sino para subsistir en medio de una oferta cada vez más amplia y consolidada. Al camarón que se duerme no le toca ninguna parte del pastel y en O Carballiño tocan a rebato para aprovechar la oportunidad.