Entrevista | Tomás Rodríguez Carbajo
29 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El párroco de O Barco de Valdeorras, Tomás Rodríguez Carbajo, acaba de recibir el apoyo para las tareas pastorales de tres monjas colombianas, pertenecientes a la congregación de las Hermanas Misioneras Catequistas. Se trata de una novedad en toda la provincia. -¿Qué misión van a desarrollar las tres monjas? -Han sido solicitadas por el Obispado y sólo van a desarrollar una labor pastoral para la parroquia. No trabajarán en hospitales, ni darán clases. Atenderán a los barrios, a los enfermos, animarán la liturgia, participarán en las asambleas familiares y atenderán a los inmigrantes, así como a la catequesis. -Parece como si se produjera un complejo a los españoles porque ahora se encesitan misioneras de fuera para hacer la labor. -Es cierto. Parece que hay gente con complejo de superioridad, porque nosotros somos los que hemos ido a las misiones, a evangelizar en otros países, y ahora nos sorprendemos porque vengan unas monjas de Colombia a a desempeñar aquí su labor pastoral. -¿Porqué optaron por solicitar esta ayuda de fuera? -Por que aquí hay mucho trabajo por desarrollar y no hay suficientes sacerdotes para hacerlo. Por eso, se decidió que vinieran estas monjas a desempeñar una importante labor social que necesita la zona. -Ya no exportamos misioneros como antes. -No es eso. Nosotros somos Iglesia. Esto es compartir. No hay porqué sorprenderse de que vengan aquí monjas colombianas. Esto es compartir. Primero fuimos de aquí para allá, y ahora vienen de allí para aquí. Lo dice una de las encíclicas de Juan Pablo II y también el Concilio Vaticano II. -Aquí, en O Barco, ya hubo otras religiosas que hacía una función similar. -Sí. En este caso, las hermanas de la congregación que proceden de Colombia van a desempeñar una labor muy importante en un campo en el que hay muchas necesidades, como es el de la inmigración. Aquín hay misión para inmigrantes. En O Barco hay dos mil inmigrantes.