El cronómetro | Antonio Vázquez López
02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva destinado en Ourense desde 1977. Y desde esta semana está en posesión de la Cruz del Mérito Policial con distintivo blanco. _¿Satisfecho? _Es grato que se reconozca el trabajo. Sobre todo después de tantos años. _¿Habrá visto de todo? _Casi todo, si. Algunas cosas se quedan grabadas. Como la primera detención, la primera vez que has de desenfundar el arma. Aún me impresiona, de todos modos, recordar un accidente en la estación de ferrocarril: un señor se había bajado, subió con el tren en marcha, las ruedas le amputaron los pies y éstos siguieron moviéndose. Es como si lo viera hoy. _Empezó en Barcelona, pero lleva prácticamete toda su vida en Ourense. ¿Qué es mejor, la ciudad grande o la pequeña? _En la grande el trabajo es más frío. Aquí hay más contacto. Todos nos conocemos y eso es bueno. En general es más agradable. _Ha pasado muchos años destinado en el casco viejo. Lo conoce al dedillo... _Fue una buena experiencia, aunque sea inevitable relacionarlo con drogadicción y marginalidad. Duele ver su deterioro. En zonas como ésta es tal vez donde está más presente la parte humanitaria del trabajo. _Vivió la unificación de la Policía Armada con el Cuerpo General. Hoy se habla de la Policía y la Guardia Civil... _Creo que sería bueno y redundaría en beneficio de la seguridad general. _¿Cómo ve a los alumnos o policías en prácticas con los que patrulla? _Es extraordinario estar con ellos. Sobre todo para comprobar la preparación y ganas de trababajo con las que salen de la academía los policías del nuevo siglo.