Crónica | Situación de los picaderos ourensanos Tras el comienzo de las obras del balneario de As Burgas los consumidores de drogas han tenido que buscar otras alternativas como la zona de San Francisco
01 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Puede resultar paradójico que un túnel -lugar «freudiano», que puede significar entre otras muchas cosas el paso por la vida o un viaje al subconsciente- se haya convertido en Ourense en el lugar elegido por los toxicómanos como picaderos. El túnel del tren de San Francisco aglutina, desde que comenzaron las obras del balneario de As Burgas, a los consumidores, que no encuentran otro lugar en la capital en donde drogarse sin que suponga mayor problema que el simple hecho. Pero ese viaje al subconsciente, que está lleno de peligros, tiene un nuevo enemigo, el tren. Ese paso que en cualquier momento puede llevarse por delante, si antes nadie lo remedia, más vida. Un primer escalón para evitarlo parece estar claro: no dar la espalda al túnel. Y es esto lo que desde el Comité Antisida de Ourense y la asociación de usuarios, ex-usuarios y técnicos en drogas se pide a las administraciones públicas, desterrar la hipocresía y no ignorar la realidad. En este caso la del túnel. Soluciones Hace dos años que desde estas asociaciones se reivindica una solución que pasa por la puesta en marcha de un proyecto que parece que puede ver la luz, una unidad móvil. Un vehículo distribuido en tres habitáculos. Dos de ellos para el consumo higiénico y otro en el que se distribuirá material informativo, se asesorará al consumidor y se le facilitará material higiénico. Un vehículo que recorrería los barrios ourensanos, con el objetivo de «evitar muertes evitables e infecciones evitables» y solucionar el hacinamiento en lugares tan insalubres como el túnel. Aseguran que no se debe esperar. Que hay que mirar el túnel de frente para darse cuenta de la necesidad de buscar una solución urgente. Una solución materializada todavía en forma de proyecto que, según aseguran, se hace cada día más necesaria. Pero también creen que entidades como Caixanova tienen una oportunidad única para ampliar su obra social. «Una ocasión de oro para poner su nombre en un proyecto social y vital». De momento hay luz al final del túnel, por el paso de la vida, si se buscan remedios desde la prevención.