La magia del paisaje

La Voz

OURENSE

MIGUEL VILLAR

OURENSE CON EL ARTE JERÓNIMO MARTEL | O |

30 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA SALA de exposiciones de la Fundación Caixa Galicia -en la calle Juan XXIII- expone de nuevo, bajo el título Antonio González. Crónica de Santiago, hasta el 10 de octubre. Se trata de un conjunto de 38 cuadros, de formatos comprendidos entre los 50x70 y los 30x40 cm, que el artista ha pintado desde 1996, especialmente a partir del año 2000, aunque sus apuntes datan ya de hace muchos años. Esta exposición ha visitado antes Santiago y A Coruña; y visitará luego Madrid. Y, por otra parte, culmina -hasta ahora- una serie de crónicas ciudadanas sucesivas: Madrid, crónica del centro (1988), presentada en el Centro cultural de la Villa; Crónica de Coruña (2001), presentada en el Palacio Municipal heculino; y, por último, Riberas do Ortegal (2001), presentada en la Casa de Galicia en Madrid y el Concello de Ortigueira. La próxima crónica pictórica de Antonio González, emplazada para dentro de un año, tendrá por objeto a nuestra ciudad, Ourense. Y tiene en proyecto además una antología de paisajes urbanos de Galicia. El cuadro Praza do Obradoiro, recuerda el endecasílabo de inicio de soneto de Gerardo Diego «también la piedra si hay estrellas vuela». Antonio González se ha dedicado a la pintura del paisaje urbano con ese toque de realismo intimista y mágico que han consagrado en el paisajismo español Antonio López -en Madrid- y Carmen Laffón -en Sevilla-. Ésta, decía en 1982: «Sevilla está sin pintar». Y la pintó. Antonio López dio a su vez su definitiva lección de paisaje urbano en su obra La Gran Vía madrileña en 1974 (1974-1981), que terminó de pintar con silla de tijera y caballete desde la Cibeles, a la altura del Palacio de Correos (yo, por cierto, disfruté de la curiosidad personal de asomarme un día de aquellos a aquel espectáculo de arte al aire libre). Paisajista de cosas Antonio González cultiva, por otra parte, el hiperrealismo, que encabezó en España Antonio López; y, además, lo hace en clave característica del llamado fotorrealismo dentro del hiperrealismo norteamericano: recuerda, concretamente, al pintor Richard Estes, en su obra de paisajista urbano Ansonia (1977). En la Galería de Arte Visol expone en estos días Daniel Bilbao (Sevilla, 1966). Es profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Y su muestra comprende un total de 28 cuadros dedicados todos a un paisaje muy plural. Son paisajes urbanos, industriales, rurales, marítimos, fluviales... Su pintura, que se inscribe en la llamada pintura metafísica, presenta cosas mensurables y abstraídas de un tiempo ausente y un ser humano anónimo... Y, por otra parte, sus colores, ocres, amarillentos o violetas -sobre todo- tamizan una luz que se hace magia. Se trata, pues, de un paisajismo desacostumbrado en la cuenca mediterránea, bien diverso además del de la escuela de Madrid y claramente afín en suma al norteamericano más característico. Su referencia clara de sintonía artística está en el pintor norteamericano Edward Hopper -uno de los más conocidos en España- y, también, sus connacionales de la escuela preciosista Georgia O'Kefe y Sheeler. No en balde Daniel Bilbao tiene pintada una serie sobre Nueva York (concretamente Manhattan). Su presente muestra proviene de Santiago (Galería José Lorenzo) y Cambados (Galería Borrón 4). E incluye, entre otros, cuadros de temática gallega, como el Puente de la Toja o el Faro de Finisterre.