Análisis | La falta de previsión Los bomberos tuvieron que arrancar bancos y pivotes de hierro para poder colocar la escalera necesaria para sofocar las llamas del edificio
28 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Más de una hora tardaron los agentes del cuerpo de bomberos en poder hacer frente, por la fachada principal, al incendio del inmueble de la rúa da Liberdade. A pesar de ser una calle con varios accesos, los camiones se encontraron con muchos obstáculos para poder realizar su trabajo. El primero fueron las obras. Varias máquinas excavadoras duermen desde hace días en la praza do Sal, a pocos metros de la zona afectada, lo que impidió que los vehículos pudieran trabajar desde ahí. Hubiera sido el mejor lugar de acceso, pero los agentes tuvieron que dar la vuelta a la manzana y acceder a la zona por la plaza Manuel Sueiro. La cosa tampoco estaba fácil por ahí. Los esfuerzos de la corporación ourensana por convertir todo el Casco Vello en peatonal demostraron ser contrarios a las necesidades de una evacuación. Nadié pensó en que podría haber un incendio y las cosas se pusieron difíciles. Primero fue necesario quitar un banco y después, por el método de arrastre, un conductor tuvo que arrancar, a golpe de acelerador, dos pivotes de hierro. Tras varios intentos fallidos, los agentes lograron acercar la escalera lo suficiente como para que uno de ellos pudiera comenzar la extinción por la parte delantera de un edificio asolado ya por las llamas. Terminadas las tareas de extinción, los propios agentes instaban al PP a tomar medidas alertando de que el incendio pudo ser mucho peor.