Sin un tío en América

Carmen Paradela RIBADAVIA

OURENSE

Crónica | Donación de un herencia en Ribadavia Javier de Quins, una de las personas más conocidas de la capital de O Ribeiro, tiene estos días un mayor protagonismo al recibir 7.600 euros de un emigrante residente en Venezuela

19 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?Dame algo, anda dame algo! Es el particular grito de guerra de Javier de Quins, desde hace años. Se trata de un vecino de Melón que, sin embargo, pasa su vida en la capital de O Ribeiro, a la que se desplaza todos los días en autobús. Allí deambula por las calles pidiendo dinero y jugando en las máquinas tragaperras cada vez que consigue alguna cantidad importante. Su enfermedad mental le hace pedir un dinero que no necesita, ya que su hermana, aunque reside en Vigo con la madre de ambos, viene los fines de semana para dejarle atendido. La solidaridad de los vecinos de la villa, que consideran a este discapacitado psíquico uno más, puede verse resentida a partir de esta semana, después de que se conociese que un emigrante en Venezuela, Bernardo Dávila, decidiera donarle una particular herencia de 7.600 euros. Desavenencias familiares y su relación con Javier de Quins cada vez que venía a Galicia le han convertido en el sorpresivo destinatario final de unos fondos que deberá administrar ahora su hermana, quien ni siquiera conocía a Dávila, ante la incapacidad del afortunado modo de hacerlo. Los que habitualmente escapaban de las peticiones de Javier se acercan ahora sonrientes a conocer los pormenores de la donación. Hay quien va más lejos y se preocupa del destino final de esos fondos, apostando por que el albacea vigile que se cumpla la decisión de Dávila, que está ya en Venezuela. A Javier ya le han convencido para que saque del banco a diario 10 euros. ¡Le toca disfrutarlos porque, aunque no tenga un tío en América, le llegan herencias!