El cierre de una sala de baile pone a los mayores en guerra

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos O BARCO

OURENSE

LOUXA

Crónica | Crisis en el centro social de O Barco Las protestas están causadas por la decisión de la Xunta de no permitir estas fiestas en la primera planta. La razón es que carece de salida de incendios y otras medidas de seguridad

04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?osefa se operó de una pierna hace dieciséis años. La intevención la sumió en la depresión, pero descubrió el centro social de O Barco y desde entonces, como ella dice, «non perdín ningún domingo o baile». Desde hace dos domingos ella y un numeroso número de socios se niegan a mover el esqueleto después de que la Xunta haya ordenado el cierre de la sala de baile, ubicada en la primera planta. Las razones que esgrimen es que este espacio carece de escalera de incendios y de otras medidas de seguridad. Josefa y sus amigas están dispuestas a ir a donde haga falta a protestar. Dicen que «é a unica diversión que temos, hasta temos alguns noivos». La música sigue sonando igual en el centro barquense, que cuenta con más de 1.400 socios, pero en la planta baja, sede de los jugadores de cartas. Una medida que no le hace ni pizca de gracia a nadie. A los bailarines porque no les queda espacio para moverse a gusto y a los que juegan a las cartas porque tienen que quedar más apiñados y además pierden la concentración con los sones de Julio Iglesias, de las muñeiras y los pasodobles. Los bailarines argumentan que, en general, los que optan por esta diversión son más jóvenes y que en caso de incendio podrían desalojar la planta sin problema. La dirección propuso colocar unas cortinas porque a los bailarines tampoco les gusta que los demás les espíen «para ver se alguén se bica», comenta alguno. Lo que piden a la Xunta es que «solte a pita» y se gaste los cuartos en la instalación de una escalera de incendios exterior o que amplie la planta baja aprovechando parte del jardín y proporcinándoles un espacio.