A la defensiva

OURENSE

AL MARGEN | O |

28 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA TARJETA de crédito empieza a ser una carga, para el comerciante. Un cobro con uno de estos útiles y cómodos plásticos era hasta ahora, una peración en efectivo. O casi. El comerciante veía ciertamente penalizada su venta con un indeseado descuento, del que se beneficiaba un tercero, sin que aquél siquiera obtuviese el beneficio de quedar bien con el cliente. Pero cobraba. El panorama se ha vuelto diferente. La delincuencia renueva procedimientos y las posibilidades de verse timado son altas. El comerciente ha de extremar ahora precaucaciones. El palo le puede llegar de donde menos se lo espera. Y, por si fuera poco, no sólo se ve obligado a ponerse a la defensiva ante el posible timador, sino que, además, ha de mantener la guardia y archivar todos los papeliños para justificar su correcto proceder en la venta a crédito: obligado, en fin, a vivir a la defensiva, como si fuese el cómplice, acabará rechazando la tarjeta.