Las trabas que frecuentemente surgen a la hora de identificar oficialmente a los propietarios de animales sueltos, vacas o caballos, que campan libremente por montes de la provincia, las ha superado sin mayores dificultad por una vecina de A Cigarrosa, en el municipio de Verea. Unos diez caballos, sueltos y abandonados en la misma zona donde reside, entre los días 16 y 19 de este mes entraron en unas fincas de su propiedad que estaban sembradas de trigo y causaron daños por valor de 250 euros. La mujer no sólo denunció los daños en el puesto de la Guardia Civil de Bande, sino que, además, identificó a los propietarios de los animales, que son, de acuerdo con los datos aportados, un vecino de Bangueses de Abaixo, en Verea, y otro de A Fraga, de Lobeira, a quienes señala con nombres y apellidos. La determinación de esta septuagenaria resulta especialmente llamativa, si se tiene en cuenta que la presencia de animales sueltos en los montes, particularmente en esta misma zona, ha sido motivo de diferentes denuncias, sin que en la mayoría de los casos se haya podido actuar contra los dueños de los animales al no poder demostrarse la propiedad de los animales, sin crotales identificativos.