Reportaje | Las consecuencias de la escasa oferta universtiaria El problema de la falta de titulaciones en el campus de Ourense ocasiona numerosas dificultades a los atletas y a los clubes ourensanos
14 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La carencia de variedad de titulaciones en el campus ourensano de la Universidad de Vigo es conocida por todo sus ciudadanos. Su repercusión negativa en muchos de los estudiantes locales se refleja en aspectos de índole económica y social. Pero quizá todavía no se ha reparado lo suficiente en los cambios no deseados que, a mayores, conlleva para los deportistas. La escasez de carreras ofertadas por el campus hace que numerosos estudiantes ourensanos se vean obligados a emigrar para poder formarse en la especialidad que desean. Para algunos de ellos, salir de casa al terminar el instituto supone un beneficio personal. Pero, ¿qué hay de los deportistas? Por el contrario, esos alumnos que, además, practican un deporte de élite por el cual se mantienen ligados al club de su ciudad, se ven comprometidos a elegir entre las dos actividades. Los métodos En la mayoría de los casos, la idea de ser profesionales desaparece, puesto que son conscientes de la inestabilidad del mundo del deporte y prefieren asegurar sus estudios. Otros, en cambio, tratan de compaginar los horarios académicos con los de los entrenamientos, viviendo a caballo entre su domicilio estudiantil y la sede del club. La ex jugadora del Pabellón femenino de baloncesto, Camino Suárez, representa un claro ejemplo de este caso. Debido a este problema, estuvo desplazándose durante dos años, cuatro días a la semana, desde Pontevedra, donde cursa INEF (licenciatura inexistente en el campus ourensano) hasta su ciudad natal para continuar los entrenamientos con el equipo. Este año, ha cambiado de parecer y pasará a jugar al baloncesto en el Arxil, dejando así el Pabellón. En cambio, Óscar Carballido, resolvió a la inversa y dejó de entrenar atletismo con el Pabellón para emprender su formación como aeronáutico en Madrid. La otra cara de la moneda Este inconveniente también reside en la parte que le toca a los equipos. Para ellos resulta complicado traer jóvenes jugadores foráneos. Muchos de ellos rechazan las ofertas deportivas de los clubes locales cuando observan que la carrera que estudian o quieren estudiar no está ofertada por el campus, dependiente de Vigo. O por algún inconveniente en las convalidaciones al realizar el traslado de matrícula. El entrenador del equipo de baloncesto femenino del Pabellón, Xosé Anxo Sanchino, considera que ésta es una de las principales dificultades que tiene el club para conseguir jugadoras de otras ciudades. Jorge Regal, coordinador de equipos base en CD Ourense, ha tenido varios casos de abandonos del centro por este motivo. «Al terminar COU, algunas de los jugadores optaron por estudiar una ingeniería, por lo que tuvieron que trasladarse a Vigo o A Coruña, y se vieron obligados a dejar de entrenar. La mayoría de los que se quedan es porque son malos estudiantes, y no van a ir a la universidad». Estudiar y entrenar es una verdadera odisea para los jóvenes intelectuales que practican algún deporte de élite. Ir a la universidad puede significar decir adiós a pistas, canchas y campos.