?a Fiscalía Anticorrupción remitió a Ourense, una vez que vio indicios de responsabilidad criminal, y por razones de carácter territorial -toda vez que los hechos denunciados corresponden a esta provincia- la denuncia contra el ingeniero jefe de la Diputación, Manuel Rodríguez-Portugal. Las diligencias corresponden al Juzgado nº 7 y por tanto, la fiscal encargada de este caso es la titular del mismo, Ana Delgado. Hasta el momento, no se ha personado en las declaraciones -a las que podría asistir si lo deseara- porque, según explica la fiscalía ourensana, «esta causa se sigue como una instrucción más por parte de la jueza». La titular del referido Juzgado ourensano, María Elena Fernández Currás, -quien está tomando declaraciones al imputado y a los testigos- le remitirá a la fiscal las diligencias y ésta las informará. María Jesús Dobarro, esposa y socia del ingeniero técnico de la Diputación imputado en esta causa, declaró ayer ante la titular del Juzgado nº 7 por espacio de casi tres horas. Fue la testigo, después de su marido, que más tiempo ocupó. La esposa se mostró traquila en todo momento y no perdió -al menos fuera del despacho de la jueza- la sonrisa. Llegó con el tiempo justo -ya la estaban llamando- y asistió a la declaración del socio de su marido, Pérez Moreiras. Dobarro, al salir de declarar, declinó hacer cualquier valoración sobre el proceso abierto a su marido. José Luis Rodríguez-Portugal, aparejador, hermano y socio del ingeniero jefe de la Diputación hizo ayer pasillo durante cerca de tres horas en el Palacio de Justicia ourensano. Fue el último de los testigos del imputado que prestó declaración ante la jueza después de haber sido citados ya para el martes pasado en que la declaración del investigado, Manuel Rodríguez Portugal, se prolongó por espacio de más de cinco horas, dejando pendientes estos testimonios. El aparejador prestó finalmente ayer su declaración sin la presencia de los otros testigos que abandonaron las dependencias judiciales juntos, antes de que él declarara. José Miguel Pérez Moreiras, arquitecto y socio de Manuel Rodríguez Portugal en varias empresas, declaró ayer como testigo del imputado. Pérez Moreiras se sorprendió cuando fue llamado por la funcionaria previa advertencia de que declararía además por otra causa. El arquitecto fue llamado a prestar declaración cuando la esposa de Manuel Rodríguez-Portugal, María Jesús Dobarro, permanecía aún dentro del despacho de la jueza del nº 7, acompañada del letrado de su marido, el ex ministro de Adolfo Suárez, Otero Novás. Se definió como amigo y socio del ingeniero imputado por la Justicia del que dijo era muy buena persona.