Los escaños quedaron vacíos

Marta Carballo OURENSE

OURENSE

Crónica | La despedida de dieciséis ediles La vieja corporación se despidió ayer en su último pleno antes de dar el testigo a los nuevos concejales ourensanos. Dieciséis ediles no volverán a ocupar escaño en el salón de sesiones

11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya se despidieron. Los 27 concejales que formaron la corporación municipal en los últimos cuatro años asistieron ayer a su último pleno. El contenido de la sesión fue simbólico, sólo la aprobación de actas de mayo. El antes y el después fue mucho más revelador. Quedaron de manifiesto las afinidades y los desencuentros, la satisfacción de algunos de los que pidieron irse y el desencanto de los que se marchan forzados. Manuel Salgueiro y Carmen Refojo, del Grupo Municipal Socialista, conversaron con los nacionalistas con los que la afinidad era mucho mayor que con el resto de concejales liderados por Troitiño. Éstos recibieron, por su parte, la atención del alcalde Manuel Cabezas. Jorge Gómez Barril y Ricardo Campo, los ex ediles de Deportes y Urbanismo apartados por el regidor, se acercaron más a los concejales salientes y se apoyaron entre ellos. Fueron las caras más serias de la despedida. El salón de plenos se llenó de un ambiente relajado, de conversaciones informales, de apretones de mano -unos más sinceros que otros-, y de sonrisas -unas más forzadas que otras-. El poeta En medio de este escenario hubo tiempo para la poesía. El creador de versos es el nacionalista Millán Picouto pero ni él ni su compañera, Sara Martiñá, acudieron a la sesión. Picouto no repetirá como edil pero la corporación tiene ya a alguien que ha ocupado su lugar. Manuel Cabezas asume el papel de poeta y, en esta nueva faceta, citó una frase del escritor uruguayo Mario Benedetti: «Tu ciudad seguirá, con sol y sin jactancia, esperándote». Era su agradecimiento al trabajo realizado por los 16 concejales que abandonan su escaño. A ellos les deseó «lo mejor». Sin embargo a uno de estos ediles, a los que iban dirigidos los versos, no le gustó la cita poética de Cabezas. El nacionalista Antón Sánchez Rivero manifestó que todo era una falsedad porque «a cidade sigue con sol, pero eso non depende nin do PP, nin do BNG, nin do PSOE; e sigue con moita jactancia por parte deste señor que é un auténtico presumido». El final llegó con la foto de grupo en las escaleras del Concello y una frase de Manuel Cabezas: «Sonríen más los que se van que los que se quedan».