El concejal pagará sus afinidades a Baltar pasando de Cultura y Turismo a Gobernación y Comercio, ambas sin presupuesto
06 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Aurelio Gómez Villar es, a todas luces, el concejal del grupo del Partido Popular peor parado en el reparto de tareas de gobierno. Su deseo era dejar Cultura y así se lo hizo saber hace meses a Manuel Cabezas. Con lo que no contaba era que éste le quitase también Turismo. Gómez Villar, un concejal considerado como uno de los puntos de apoyo del alcalde, ha perdido enteros en los últimos meses. Cabezas le encomendará Gobernación y Comercio, pero ambos departamentos carecen de presupuesto, por lo tanto de recursos para hacer una buena gestión. El todavía concejal de Cultura accedió a la corporación en el año 1991 y desde aquellas conoció las dos caras de la labor política: la oposición y el gobierno. Desde 1995 ostenta la concejalía de Cultura, a la que sumó también Turismo, Comercio o Gobernación. Junto a José Luis Rodríguez Cid y Enrique Nóvoa fue el tridente de Manuel Cabezas, el sustento en los múltiples momentos difíciles que atravesó el alcalde en sus ocho años de gobierno. Ahora su lugar en el sanedrín parece haberlo ocupado Francisco Javier Rodríguez Nóvoa. Varias pueden ser las causas de la pérdida de poder de Gómez Villar. El viraje del concejal hacia territorios políticos más afines al presidente del PP, José Luis Baltar, es una de las tesis que cobra más fuerza. Pese a que el alcalde mantiene las formas con él y, por supuesto, con Baltar, no ha visto con buenos ojos ese tránsito. Sabido es el valor que da Cabezas a su círculo de fieles, una apuesta en la que coincide con Baltar, ya que éste también se caracteriza por exigir lealtad a su entorno. Y en medio de estos juegos de obediencia, quien pierde en el Concello es Aurelio Gómez Villar.