La ardua reparación de As?Ermitas

OURENSE

LOUXA

Los sacerdotes adecuaran varias casas parroquiales para acoger a los fieles El 28 de diciembre del 2002 uno de los muros del santuario cayó sobre otra parte del edificio

13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La madrugada del 28 de diciembre del 2002 es recordada por Francisco Requena, uno de los dos curas que vive en el santuario de As Ermitas, como el día en que tuvieron que abandonar deprisa y corriendo su casa. Ayer, casi tres meses después, contempla las obras que se están llevando a cabo para la reconstrucción de parte del muro que cayó. Los trabajos, que comenzaron casi de inmediato en cuanto se supo de la caída de la estructura han tenido varios altibajos, uno de ellos fue el derrumbamiento, de nuevo, de parte de la contención. Pero esto no es lo único que preocupa a Francisco Requena. Él señala además, unas rocas que se encuentran sobre el santuario y que hace casi un siglo se desplomaron sobre el pueblo. «Están ahí, pero parecen que en cualquier momento se puedan caer de nuevo». El santuario de As Ermitas está a la espera de un Plan Director que afronte la reforma de todo el enclave y de que sea declarado Bien de Interés Cultural. Francisco Requena está esperanzado y cree que la situación y el acondicionamiento total del santurario será realidad pronto. Comenta, el sacerdote, que hasta este santuario acuden en ocasiones hasta grupos de cien personas y muchas de ellas, que repiten su descanso espiritual, están deseando poder de nuevo volver a As Ermitas. El antes salón de actos es ahora un almacén en donde se guardan todas las cosas que antes estaban en una habitación ahora inexistente y tapado por los escombros. Allí hay desde todo tipo de cubiertos de cocina, a mochilas, etcétera. Francico Requena y José Antonio Crespo, los dos sacerdotes, duermen en el santuario. Requena dice que no tiene miedo y que lo que tenga que ser será. Muestra parte de una huerta ahora ya abandonada. «Antes teníamos de todo, ahora mira como están de altas las lechugas», comenta. Quedan muchas cosas que arreglar en uno de los lugares más visitados de la comarca.