Magdalena

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

Ayer, tercer día del mayo florido, se celebró el Día Internacional de la Libertad de Prensa . En Ourense pasó inadvertido. Quizá porque no haya nada que celebrar o quizá porque todavía queda mucho por conquistar. Menos mal que la Diputación (en idea magnífica del director del Simeón, Francisco González ) recuperó la fecha para entregar los premios en memoria del que fue gran periodista ourensano, José Aurelio Carracedo . Pues bien, en el día de la libertad de prensa, los amantes de la libertad a secas lamentamos que una singular comunicadora, Magdalena del Amo , haya visto truncada su actividad en esa ventana de independencia que era su programa en la televisión de Benposta . El apellido Silva , tan unido otrora al concepto de libertad, le dio carpetazo al informativo de Magdalena y a la tertulia que le seguía. Tertulia por la que pasaron lo más granado de la vida social y política ourensana. Ahora, los que mandan en la tele de la Ciudad de los Muchachos le han dejado mudo el micrófono. Como siempre, los poderosos mandan más que los ilusos que tan sólo tienen ilusión. Una pena.